El uso de la psiquiatría como arma política en la Unión Soviética
Durante décadas, la Unión Soviética promovió una imagen de progreso social, justicia y ciencia al servicio del pueblo. Sin embargo, detrás del telón de acero se escondían prácticas represivas profundamente inhumanas. Una de las más perturbadoras fue el uso sistemático de la psiquiatría para silenciar a los disidentes políticos. En la URSS, pensar diferente podía no solo significar prisión, sino también ser diagnosticado como enfermo mental y encerrado indefinidamente en instituciones siquiátricas. Disentir era una enfermedad Desde los años 60 hasta bien entrados los 80, el régimen soviético comenzó a catalogar a quienes expresaban opiniones contrarias al Partido Comunista como individuos con "trastornos mentales". Según la doctrina oficial, criticar al sistema soviético era, en sí mismo, una señal de enfermedad mental , ya que nadie en su sano juicio desearía reformar el “mejor sistema político del mundo”. El diagnóstico más común utilizado en estos casos fue la llamad...